El clavo de olor es el fruto seco del clavero. Destaca por su sabor y aroma intensos, picantes y dulces a la vez. Se añade entero y su sabor pronunciado domina rápidamente en una preparación, por lo que se recomienda usar muy poca cantidad.
Las virtudes del clavo de olor
El clavo de olor tiene numerosas propiedades. A menudo se le considera, igual que el ajo, un superalimento.
De todos los alimentos conocidos, el clavo es uno de los más ricos en antioxidantes, por delante de la canela, el tomillo y el orégano.
Posee propiedades antisépticas y anestésicas, por lo que tradicionalmente se utiliza para aliviar las molestias dentales y de las encías. Durante siglos se aconsejaba masticar o chupar un clavo en caso de dolor de muelas. No sustituye al dentista, pero puede ayudarte a esperar con más tranquilidad hasta la cita.
En infusión, ayuda a combatir el mal aliento. Esta tradición milenaria en China explica que el clavo esté presente en muchas mezclas de té.
Por último, aunque a nosotros nos encanta su aroma, ¡los insectos lo detestan! Una naranja o un limón con clavos pinchados ayuda a ahuyentar moscas, avispas e incluso, en cierta medida, mosquitos.
- Nombre botánico: Syzygium aromaticum
- Origen: Indonesia
- Conservación: protegido del aire, la humedad y la luz