Hecha 100 % de fibras naturales, la esponja konjac puede usarse a diario en el rostro y el cuerpo para limpiar en profundidad, suavizar y exfoliar la piel con delicadeza.
Utilízala sola o con un gel limpiador para un desmaquillado tonificante.
Es posible que la esponja desprenda un ligero olor durante los primeros usos: es el olor natural de la raíz de konjac y desaparecerá rápidamente.